Suelo pélvico
Valoración de suelo pélvico
Perdiste orina al reírte. Y decidiste reírte menos. Eso tiene solución.
El suelo pélvico es un conjunto de músculos y fascias que sostiene la vejiga, el útero y el recto. Cuando funciona bien, no lo notas. Cuando falla, su presencia se hace muy evidente.
Lo malo es que durante mucho tiempo se ha normalizado lo que no debería ser normal: los escapes de orina, el dolor en las relaciones, la presión pélvica constante. Como si fueran consecuencias inevitables de haber parido, de envejecer, de ser mujer.
No lo son.
Con una valoración específica y un tratamiento bien diseñado, la mayoría de estas situaciones mejora. Muchas se resuelven por completo.
Cómo trabajamos: la primera valoración
Antes de cualquier tratamiento, necesitamos saber exactamente qué está pasando. La primera sesión es una valoración completa del CALP: el Conjunto Abdomino-Lumbo-Pélvico-Perineal.
Te escuchamos sin prisas. Qué te pasa, cuándo empezó, cómo afecta a tu vida. Esa información es tan importante como cualquier exploración.
Analizamos cómo funciona tu faja abdominal y cómo gestiona los esfuerzos del día a día: toser, estornudar, cargar peso.
Análisis visual y palpatorio de las estructuras perineales. Vemos cómo se activan ante los diferentes esfuerzos cotidianos. Con tacto, con rigor y con total respeto.
La tecnología de imagen nos permite visualizar en tiempo real cómo responden las estructuras implicadas. Así podemos explicarte lo que está pasando y reeducar desde lo visual. Es una herramienta muy potente para que tú también entiendas tu cuerpo.
¿Qué tratamos?
- Incontinencia urinaria y fecal — escapes de orina, heces o gases
- Prolapsos — vejiga, útero, recto, intestino
- Dolor pélvico crónico
- Dispareunias — dolor durante las relaciones sexuales
- Dismenorreas — menstruaciones dolorosas
- Problemas digestivos: estreñimiento, fisuras, hemorroides
- Recuperación posparto — cicatrices, diástasis, incontinencia